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Fecha publicación: 04-05-2014
Autor: Adrian Garcia Ron

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 El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo de origen neurobiológico, caracterizado por un patrón clínico bastante heterogéneo aunque identificable a través de unos síntomas nucleares bien definidos (inatención, impulsividad e hiperactividad). Desde el punto de vista funcional puede tener repercusiones a nivel académico, laboral, social o familiar a lo largo de toda la vida. Su tratamiento es principalmente farmacológico dentro de un plan de tratamiento integral, individualizado y multimodal que a menudo incluye también intervenciones conductuales, psicoeducativas y psicológicas. Desde hace unos días, disponemos en España de un nuevo tratamiento psicoestimulante seguro y eficaz para el TDAH: Lisdexanfetamina dismesilato (LDX). En este post, analizaremos sus características farmacológicas, dosificación, indicaciones y posibles efectos adversos.

Como ya hemos dicho el TDAH es el trastorno del neurodesarrollo más frecuente en la infancia con una prevalencia según las series en torno al 5% (Polanczyk et al, 2007). Su  tratamiento farmacológico y/o conductual (tratamiento multimodal) debe ser considerado como el primera elección y ajustarse los más posible a las necesidades del individuo según su edad, gravedad de los síntomas, repercusión funcional e incluso las preferencias del paciente y su familia. Respecto al tratamiento farmacológico, las medicaciones de primera linea se dividen en dos grupos: estimulantes y no estimulantes. En España hasta hace pocos días podíamos prescribir como tratamiento psicoestimulante solamente metilfenidato (MPH) en distintas formas de liberación (MPH de liberación inmediata, modificada y sistemas de liberación osmótica u OROS) y atomoxetina o clonidina como tratamientos no estimulantes. Desde la semana pasada disponemos de una nueva herra-mienta terapéutica incluida dentro de las medicaciones estimulantes: la lisdexanfetamina dismesilato (LXD).

La LDX es el primer profármaco estimulante eficaz en el tratamiento del TDAH. La molécula intacta está constituida por la unión de l-lisina a d-anfetamina, lo cual la con-vierte en inactiva e hidrosoluble y aumenta su estabilidad, especificidad y disminuye su toxicidad. Para liberar la molécula activa, requiere una hidrólisis natural que tiene lugar en la membrana de los eritrocitos mediante una aldolasa que libera la l-lisina de la d-anfetamina, siendo esta última farmacológicamente activa. Gracias a este proceso en la sangre, su absorción no va a estar condicionada por el pH gástrico ni el transito gastro-intestinal y su potencial de abuso se limita al no aumentar su velocidad de acción al ingerirlo por otras vías (intravenosa o intranasal). Estudios farmacocinéticos en niños con TDAH han mostrado que tras la administración oral de LDX, la exposición a la d-anfetamina es de larga duración (desde 1,5 a 13 horas post dosis en niños y desde 2 a 14 horas en adultos, Wigal 2009 y 2010), proporcional a la dosis y tiene una baja va-riabilidad inter/intra pacientes (Pennick, 2010).

Con respecto a los estudios de eficacia, los ensayos clínicos realizados en EEUU con-cluyen que el tratamiento con LDX administrada en una sola toma es eficaz en niños (Biederman et al 2007), adolescentes (Findling et al 2011) y adultos (Adler et al 2008) diagnosticados de TDAH, datos que corroboran los estudios Europeos (Clinical-Trials.gov Identifier: NCT00763971), randomizados, a doble ciego, multicéntricos con grupos paralelos brazo activo-placebo en los que compararon los efectos de dosis opti-mizadas de LDX y MPH-OROS (30 vs 18 mg, 50 vs 36 mg y 70 vs 54 mg de LDX vs MPH-OROS respectivamente) con placebo. Aunque estos estudios no están diseñados para comparar la LDX con MPH-OROS, existe evidencia de que los estimulantes basa-dos en anfetamina podrían ser mas eficaces que el metilfenidato con un perfil de efectos adversos similar (perdida de apetito, insomnio, cefalea, perdida de peso, síntomas gas-trointestinales…etc). Respecto a la repercusión cardiovascular, los datos obtenidos fue-ron similares a los descritas con otras medicaciones estimulantes (May and Kratochvil, 2010).

Pero la pregunta es: ¿Que nos aporta este nuevo tratamiento?
- La LXD es una herramienta más para el tratamiento del TDAH que se une a las diferentes formas de MPH (liberación inmediata, modificada y OROS) y atomoxetina. Aporta una alternativa más en la búsqueda del tratamiento mas individualizado posi-ble y ajustado a las necesidades de cada paciente.
- Abre una nueva puerta de esperanza de aquellos pacientes que no han respondido adecuadamente a las medicaciones existentes hasta la fecha o éstas hayan perdido su eficacia.
- Gracias a su solubilidad en cualquier líquido, nos permite recetar un psicoestimulantes de liberación sostenida a niños que por su edad, son incapaces de tragar sin masticar los comprimidos de MPH-OROS, cubriendo así sus necesidades durante todo el día en una sola toma.
- Al ser un profármaco y tardar en alcanzar niveles aproximadamente 1.5 horas inde-pendientemente de la vía de administración (oral, nasal, iv…etc), evita su uso recrea-tivo y el abuso.

¿Como prescribimos la LDX?
- Ha sido aprobado en nuestro país la LDX en cápsulas de 30, 50 y 70 mg  para el tratamiento de niños y adolescentes con TDAH. Estas dosis de LXD, equivalen a 8.9, 14.8 y 20.8 mg de d-anfetamina respectivamente.
- La forma de introducirlo es independiente del peso. La dosis de inicio es de 30 mg en todos los pacientes y subiremos según tolerancia hasta un máximo de 70 mg, en una sola toma  al día por la mañana.
- Puede disolverse en cualquier líquido y es independiente del pH gástrico y la motilidad gastrointestinal por lo que podremos administrarla tanto en ayunas como tras las comidas con la misma eficacia de ación.

Podemos concluir que la LDX en un nuevo psicoestimulante para el tratamiento de TDAH en niños y adolescentes. Su dosificación es muy sencilla y aunque a priori puede asustar el hecho de recetar una anfetamina a nuestros pacientes, sus propiedades farmacocinéticas la convierten en un fármaco seguro y eficaz. Es prioritario informar a las familias sobre las propiedades del fármaco y su seguridad respecto a la probabilidad de abuso y uso ilícito.

 

Bibliografía:
- American Academy of Pediatrics, 2011b. ADHD: clinical practice guideline for the diagnosis, evaluation, and treatment of attention-deficit/hyperactivity disorder in children and adolescents. Pediatrics 128, 1007–1022.
- Coghill D, Banaschewski T, Lecendreux M, Soutullo C, Johnson M, Zuddas A, et al. European, randomized, phase 3 study of lisdexamfetamine dimesylate in children and adolescents with attention-deficit/hyperactivity disorder. Eur Neuropsychopharma-col. 2013;23(10):1208-18.
- Faraone, S.V. Understanding the effect size of lisdexamfetamine dimesylate for treat-ing ADHD in children and adults. J. Atten. Disord. 2012;16:128–137.
- Findling R.L, Childress A.C, Cutler A.J, Gasior M, Hamdani M, Ferreira-Cornwell M.C, Squires L. Efficacy and safety of lisdexamfetamine dimesylate in adolescents.

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